lunes, 17 de agosto de 2020

Y me hice Viento...

El Espíritu del Aire - Cala Mezquida - Menorca 2005

 El Espíritu del Aire - Cala Mezquida, Menorca 2005
Simetría, por Aguamar Nómada

 

Y me hice Viento,
meciéndome en cada árbol,
en cada brizna de hierba
en una danza infinita...

Y quise ser Agua,
y experimentar el reflejo del sol
en el líquido elemento,
desplegándome en un infinito arco iris...

Y me fundí con el Fuego,
elevándome,
haciéndome una con el Sol,
vibrando incandescente, expandiéndome...

Y comulgué con la Tierra,
haciéndome montaña, roca y piedra,
experimentando lo denso,
lo inamovible...

Y descubrí que era éter,
unificando los elementos,
para finalmente vivir la unión del Todo,
siendo una en la Esencia, en la Nada...

 

 

Aguamar Nómada
La Abuela Tejedora de Sueños
febrero 2016 - Las Palmas

 

Minnestema - El Templo del Sol

Diseño: Aguamar Nómada 
 
El Templo del Sol….17/12/2007

         Soy Minnestema, de la tribu Hunkpapa, mi padre Tatanka Iyotake, humillado y envilecido por el rostro pálido, yo fui su amor, su debilidad y su vergüenza y pasé de esta vida a la siguiente, con una tristeza infinita, renegando, insultando y renunciando del Gran Espíritu por ver la destrucción de mi pueblo. 

        Mi mayor dolor, ver a mi padre, hombre medicina, venerado y respetado, con la mirada empañada por el alcohol, el agua de fuego, víctima de aquella gente extraña, que no respetaban ni escuchaban a la Madre Tierra. En aquel entonces había olvidado que todo tiene un orden divino, pero mi espíritu siempre supo que el hombre vuelve a la Tierra.  

        Después, dejé a mi pueblo siguiendo un hombre despreciable, que más tarde me abondonó en medio de la más solitaria espesura. Esa fue la mayor vergüenza para mi padre.

 - Te dije que volveríamos a encontrarnos… te dije que volveríamos a encontrarnos…. Esas fueron las palabras cuando en Tenancingo (México), en el año 2005, Tatanka Iyotaque se me apareció en una profunda meditación caminando por la espiral que habíamos construido. En aquel momento, perdí el sentido de la realidad (por lo menos de la "realidad" que estaba experimentando en ese momento), para vivir la visión de, tal y cómo él me había predicho, reencontrarnos de nuevo.

         No hay nada peor para los pieles rojas (cómo nos llaman los rostros pálidos), que alguien del clan abandone la tribu… no hay nada peor… ahí, perdida en el bosque, recordé, reviví y por fin pude tener el perdón de mi pueblo… finalmente se me apareció de nuevo Tatanka Iyotake y me dijo alargando la mano… toma la pluma de cuervo, toca la estrella y el perdón de tu pueblo te será dado… así lo hice y seguidamente vi a mi adorado padre yéndose en paz hacía el Gran Sol Central con una manada de lobos blancos.

 Soy Minestema, hija adorada de Tatanka IYotake.

 

sábado, 15 de agosto de 2020

El árbol que quería ser pez y el pez que quería ser árbol.

          

Sequoia - La Casita del Príncipe - Madrid. Foto y diseño por Aguamar Nómada    
 
 
Érase que se era, 
un precioso Alcornoque anciano, 
su corteza estaba llena de cicatrices, 
sus ojos habían visto mucho más de lo que tú 
y lo que yo podemos ver en tres vidas....

Y en su Espíritu
Vivía el Fauno.

Pero estaba cansado,
y soñaba cada día que se convertía en pez...
que nadaba ágil dentro del agua....

Huuuuum!

Estiraba y estiraba las ramas,
para poder ver a aquel pez de color dorado,
que brillaba con los reflejos de los rayos del sol,
cómo se sumergía suavemente...
cómo reflejaba miles de rayos áureos
cada vez que el sol le acariciaba...

Y ese agua... clara, transparente,
Fresquita, reconfortante.....

Soñaba con hacerse pez...
Un gran pez....
De los colores del Arco Iris....

Suspiraba con melancolía mientras estornudaba...

Por otro lado, el pez dorado del pequeño lago,
veía cada mañana allí a lo lejos la gran silueta del árbol...
su majestuosidad...
el balanceo de las ramas con el viento...

Toda la vida que allí se juntaba,

¡Qué maravilla tenía que ser
sentir en tus ramas a los pájaros cantar...!

Y sentir el contacto de todos los animales
que viven en los árboles...

Ay!!! Qué melancolía...
Suspiraba el pez, soñando ser árbol.....

Y ocurrió, que un día sopló un gran tornado
una gran espiral se levantó,
y los lamentos del árbol
llegaron hasta el pez dorado...
Y los anhelos del pez dorado...
Los escuchó el árbol...
En un continuo girar y girar de sonido,
vibración,
girando...
girando...
Ambos se quedaron sorprendidos...
Escuchándose...
Sintiéndose...

Y desde aquel momento
El Árbol y el Pez Dorado
Se fundieron en una sola energía...

Y cuando el Árbol quería ser Pez...
El Pez le permitía entrar en su energía...

Y cuando el Pez quería ser Árbol,
cerraba los ojos...
Y experimentaba la energía de su amigo...

Y así... se dieron cuenta
que todo es Uno...
Que toda la Energía
Está contenida en el UNO

Y su fusión
se mantuvo a través de los tiempos!,

Fin del Cuento

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Integrando la Espiritualidad en el día a día.

La Flor de la Vida y el Teide, fotografia y diseño por Aguamar 2014 Estos monográficos están inspirados en las Enseñanzas de Drunvalo Melch...