¿Sabéis lo que es un poema acróstco?
Tiene su mensaje, vamos a mirar bien para encontrarlo...
......Una manera de transmitir las emociones, sentimientos, sensaciones, sueños y elucubraciones,
A sentir mis raíces expandidas en la profunda tierra,
Y mis brazos alzándose hacia el inmenso Cielo.
Abuelo, ayúdame a olvidar las ofensas,
a ser observadora de lo que a mi alrededor acontece,
y a limpiar mi cuerpo, mi emoción y mi mente.
Abuelito, permíteme que abrazándote,
me libere del dolor, de la tristeza y el desamor,
Y mi ser vibre en la profunda armonía que mi Corazón conoce.
Abuelo, abuelo, bendíceme con tu energía y oye mi rezo.
Quiero escuchar la voz del Hermano Viento en tus hojas,
meciéndonos en la infinita danza del universo.
Abuelo, abuelito, consuela mis lágrimas
y hazme revivir mi conexión con la Naturaleza
Para descorrer el Velo de la Ilusión efímera.
Sin rima ni métrica - Aguamar Nómada - La Abuela Tejedora de Sueños
21 de noviembre de 2011, al Abuelo Roble
Simetría del lado izquierdo de la imagen de arriba, por Aguamar Nómada.
Y en su Espíritu
Vivía el Fauno.
Pero estaba
cansado,
y soñaba cada día que se convertía en pez...
que nadaba ágil dentro del agua....
Huuuuum!
Estiraba y estiraba las ramas,
para poder ver a aquel pez
de color dorado,
que brillaba con los reflejos de los rayos del sol,
cómo se sumergía suavemente...
cómo reflejaba miles de rayos áureos
cada vez que el sol le acariciaba...
Y
ese agua... clara, transparente,
Fresquita, reconfortante.....
Soñaba con hacerse pez...
Un gran pez....
De los colores del Arco Iris....
Suspiraba con melancolía mientras
estornudaba...
Por otro lado, el pez dorado del pequeño lago,
veía cada mañana allí a lo lejos la gran silueta del árbol...
su majestuosidad...
el balanceo de las
ramas con el viento...
Toda la vida que allí se juntaba,
¡Qué maravilla tenía que ser
sentir en tus ramas a los pájaros cantar...!
Y sentir el contacto
de todos los animales
que viven en los árboles...
Ay!!! Qué melancolía...
Suspiraba el pez, soñando ser árbol.....
Y ocurrió, que un día sopló un gran tornado
una gran espiral se levantó,
y los lamentos del árbol
llegaron hasta el pez
dorado...
Y los anhelos del pez dorado...
Los escuchó el árbol...
En un continuo girar y girar de sonido,
vibración,
girando...
girando...
Ambos se quedaron sorprendidos...
Escuchándose...
Sintiéndose...
Y
desde aquel momento
El Árbol y el Pez Dorado
Se fundieron en una sola energía...
Y cuando el Árbol quería ser Pez...
El Pez le permitía entrar en su energía...
Y
cuando el Pez quería ser Árbol,
cerraba los ojos...
Y experimentaba la energía de su amigo...
Y así... se dieron cuenta
que todo es Uno...
Que toda la Energía
Está contenida en el UNO
Y su fusión
se mantuvo a través de los tiempos!,
Fin del Cuento
La Flor de la Vida y el Teide, fotografia y diseño por Aguamar 2014 Estos monográficos están inspirados en las Enseñanzas de Drunvalo Melch...