martes, 6 de octubre de 2020

Los Heyoka - El Payaso Sagrado de la cutura Lakota

 Este personaje de la cultura lakota, me encanta, me siento totalmente identificada con ellos, siempre saltándome la norma, la rutina y andando al revés, contra corriente,

Artículo escrito por María Ester Nostro - Fecha 18/2/2018

Por gentileza de http://elorejiverde.com/buen-vivir/3837-heyoka-el-payaso-sagrado

 

Entre los lakota, el heyoka es un elegido que hace todo al revés. Pero lejos de ser rechazado es reconocido como expresión de la dualidad y el misterio de la existencia humana

Quienes observamos los detalles de las películas donde, directa o indirectamente, se muestran escenas de la vida indígena, disfrutamos de los pasajes donde los guionistas bien informados introducen pantallazos de contenidos poco conocidos de esas culturas.

Tal fue el caso, por ejemplo, de la saga de “Un hombre llamado caballo”, donde se muestran y dan a conocer los fundamentos de la “danza del sol”; o “Danza con lobos” en la que un soldado convive con una tribu sioux, o “Soldado Azul”, en la que se narra la masacre del pueblo cheyenne en Sand Creek; o “El hijo de la estrella de la mañana” donde se detallan los momentos previos a la batalla de Little Big Horn; y otras tantas que sería largo enumerar.

Sin embargo, hay dos películas que resultan especialmente significativas ya que muestran un aspecto desconcertante para quienes no somos portadores de la cultura: la aparición, en medio de situaciones tanto cotidianas como dramáticas, de personajes que actúan en forma absurda, haciendo lo contrario de lo que enuncian o realizando acciones que sólo son aceptables en tanto que parodias.

En “Pequeño gran hombre”, protagonizada por un jovencísimo Dustin Hoffman, aparece alguien que anuncia que va hacia adelante pero camina hacia atrás y mientras dice que sale del río se mete en el agua. También hay un joven que decide ser mujer y al poco tiempo retoma su masculinidad, forma familia y se destaca en campo de batalla sin que a nadie le llame la atención.

Más recientemente, en la última versión de “El llanero solitario”, el argumento juega fuerte con el absurdo a través de Toro, el compañero indio del Llanero, protagonizado por Johnny Deep -de ascendencia cherokee- complementado por un caballo que ama caminar por los techos de las casas. Con la cara pintada de blanco y un cuervo disecado en la cabeza, Toro actúa caprichosamente y termina por darle una pincelada casi surrealista a un film que, de otra manera, no hubiera pasado de ser otra película más de aventuras en el oeste norteamericano.

Los heyokas

En la cultura lakota (sioux) estos personajes reciben el nombre de heyokas y su característica principal es que actúan fuera de los límites, o mejor dicho, a contrapelo de la conducta de las personas corrientes. Se los define como los “contrarios” que, lejos de producir rechazo, son reconocidos como expresión de la dualidad y el misterio de la existencia humana.

En su libro “El don del poder”, Archie Fire Lame Deer, un lakota hijo y nieto de hombres medicina, describe al heyoka como un elegido que hace todo al revés. Y es por hacer las cosas al revés que causa gracia. Es un payaso sagrado.

Dice el autor que el heyoka, es al mismo tiempo menos y más que un hombre medicina, que la gente le teme e incluso él se teme a sí mismo y a sus extraños poderes. Puede, por ejemplo, producir una tormenta de nieve en un día claro, lograr una granizada en un día de sol y también proteger a la gente de los rayos.

En el camino del heyoka, el modelo más emblemático, complejo y básico es el del payaso, ese bufón disfrazado con ropas coloridas, amplias y remendadas y con la cara pintada con rasgos exagerados, cuya misión es, con actitudes grotescas e inesperadas, provocar risa al tiempo que, por su situación de ser excepcional, puede ejercer, en medio de las carcajadas, una fuerte crítica sobre a sus espectadores y la autoridad establecida.

La excepcionalidad del heyoka reside especialmente en su ruptura con lo que el mundo adulto de todas las culturas considera la normalidad, ese parámetro aceptado y consensuado por la mayoría. Un parámetro a veces inflexible, que define el “deber ser” y marca una frontera irreductible entre lo aceptable y lo repudiable, o un parámetro flexible que, no sin temor, admite la existencia de “lo otro” distinto y misterioso como parte de la realidad cotidiana donde, paradójicamente, aquel que al romper tabúes y normas con groserías y ofensas, sirve para poner en evidencia los límites de los valores morales y éticos. Un peligroso privilegio que, no entre los lakota pero sí entre otras culturas y en casos extremos, llegó a costarle la vida por poner en evidencia un “lado oculto” que al grupo no le interesaba mostrar.

Pero al mismo tiempo, como expresión de tanto misterio y poder, el heyoka es considerado sagrado, y aunque a veces cumple funciones muy secundarias, como la del payaso tradicional encargado de distraer a los toros que, en los rodeos norteamericanos, derriban a su monta, es considerado con el mayor respeto entre su gente, pues se entiende que está transitando su camino hacia la sabiduría.

Una vez iniciado –continua explicando Fire Lame Deer- el heyoka está destinado a recorrer un duro camino de aprendizaje, a realizar un proceso de maduración que, con el tiempo, lo llevará al Conocimiento. “Hijo, un hombre medicina debe experimentarlo todo, debe arrastrarse tan bajo como un gusano y remontarse como un águila” recuerda que sentenció un día su padre quien, de heyoka pasó a wapiya (hechicero y mago), y luego a pejutawichasha (el que cura con hierbas), a waaytan (el que ve el futuro e interpreta los sueños), y a yuwipi (que utiliza piedras y escucha a los espíritus) para, finalmente, convertirse en wichashawakan, un hombre santo.

El llamado en el sueño

Entre los lakota los sueños pueden marcar, al igual que las visiones, el destino de las personas. Así si alguien sueña con pájaros, se reconocerá destinado a ser hombre medicina. Pero si sueña con el rayo, el trueno, los wakinyan o el pájaro de trueno, inevitablemente se convertirá en heyoka o payaso sagrado, le guste o no.

Si bien nadie lo vió nunca, el pájaro de trueno (thunderbird, en inglés), es descripto como un águila gigante que, al batir sus enormes alas produce los truenos y de cuyo pico emanan los rayos de las tormentas. Este pájaro es el mayor de los wakinyan, espíritus alados en forma de águilas más pequeñas o halcones, con quienes marca la llegada de la primavera y su extraordinario renacimiento de la vida. Este aspecto benéfico, sin embargo, tiene su contrapartida en el resultado destructivo de las tormentas por efecto de los rayos, vientos e inundaciones. Son seres peligrosos y, a semejanza del poder del heyoka, detentan una potencia tan enorme, que a veces se vuelve incontrolable.

Y es la propia naturaleza contradictoria del Pájaro de Trueno la que se refleja en la actitud de “contrario” del heyoka, haciéndolo abrigarse cuando hace calor o andar con poca ropa en pleno invierno. Dice Fire Lame Deer que, con el heyoka, “pasa como con el rayo, que nunca está seguro de lo que puede hacer”. Muchos pueblos creen que los Seres del Trueno fueron los primeros en aparecer en la Creación y que tienen una especial conexión con WakanTanka, El Gran Misterio.

El heyoka mientras tanto, seguirá atado a los designios de sus sueños. Si mientras duerme se ve como un mendigo andrajoso, deberá vestirse y actuar como tal y si sueña con algún personaje o animal, deberá actuar como ellos pero sin explicar la razón de su comportamiento. Cuenta Fire Lame Deer: “en un sueño mi padre tuvo un visión de hermafrodita y travestido (winkte), aunque él no gustaba de esa experiencia. Pero se vio obligado a hacer de payaso con el nombre de Alice Jiterbug, a ponerse una peluca pelirroja, medias de seda y zapatos de taco alto. La gente se reía de sus payasadas, sin saber que actuaba así obedeciendo su visión del trueno”

La condición de heyoka es pasajera, es un paso en el camino del Conocimiento, pero es probablemente el momento más difícil de esa senda. Es una experiencia del mundo y de la naturaleza humana sanando, develando y equilibrando su entorno al actuar como el “contrario “que mueve a la risa y, en apariencia, al caos. Es la catarsis o liberación de tensiones reprimidas a través de ese personaje transgresor que muestra lo que el espectador tiene escondido.

Como el payaso de todos los tiempos, el heyoka es el que enuncia las cosas menos importantes en tono solemne y las cosas profundas como si fueran bromas.

Por María Ester Nostro
Fecha: 18/2/2018

 

Referencias:
Archie Fire Lame Deer, Richard Erdoes. El don del poder. Vida y enseñanzas de un hombre medicina lakota. Palma de Mallorca, Olañeta, 2014.
Erdoes, Richard y Ortiz, Alonso, eds. American Indian Myths and legends. Nueva York, Pantheon books, 1984
Chevalier Jean.Diccionario de los símbolos. Barcelona, Herder, 1988.

jueves, 1 de octubre de 2020

La Pequeña Manuela - La Primera Decepción.

 



 La Niña Manuela

"La Primera Decepción"

Manuela iba a un colegio de monjas cercano a su casa. Esto fue allá por los años 60. Ella era ingenua, crédula, inocente, en fin... niña...

Las monjitas les hablaban a menudo de los Carmelitas Descalzos que estaban en las misiones...

¿Las Misiones? En aquel entonces, creíamos que eso era bueno, evangelizar y hacer creer a los demás las propias creencias y/o ideologías, en nombre de dios, del amor, pero este es tema de otro relato...

A Manuela no le gustaba llevar zapatos, de hecho se los quitaba siempre que podía, aquellos zapatones de piel gruesa, duros, que tenian que durar por lo menos tres años y oprimían el pie por todos los lados, se le solía olvidar de vez en cuando uno en la calle, con la consiguiente reprimenda de su mamá, así que sintió admiración por aquellos Carmelitas Descalzos.

Se cuestionaba si no les dolerían los pies al caminar sobre el asfalto, sobre las piedras.... eran muy valientes andando "descalzos" todo el día.

Un día, la monja de turno anunció que habían venido unos monjes de esa congregación de "las misiones" y que iban a ir a visitarlas.

La noticia fue para Manuela motivo de gozo, alegría. Todo un honor conocer en persona a aquellos hombres que tenían el mérito de andar descalzos y de ir a paises lejanos a "cristianizar"

Y... Manuela, ya en su segunda niñez, todavía recuerda la profunda decepcion y sensación de engaño que tuvo cuando decubrió que no iban descalzos, sino que llevaban sandalias.....¡Así cualquiera!

Aguamar Nómada

La Abuela Tejedora de Sueños
7 Noviembre de 2018

sábado, 26 de septiembre de 2020

Hoy siento un día raro

 


Hoy siento un día raro, podría decir "un día especial" o "un día espacial", que resulta más poético, pero no... es un día raro.

Atardece, las lejanas luces empiezan a encenderse al otro lado del barranco, las nubes plácidas, oscuras, ocultando las estrellas, las aves nocturnas comienzas su canto. Las águilas, los cernícalos, los loritos verdes, los gallos y las gallinas, se han ido a descansar hasta el nuevo día.

Me asomo a la ventana y siento la suave brisa del otoño recién estrenado. El mundo parece parado, apenas veo coches circulando en la lejanía. No oigo a los niños jugar en el barranco, ni a los jóvenes discutiendo a gritos por el fútbol en la plaza, ni siquiera el Reggeaton insufrible de la vecina de arriba.

Huelo, siento el mar en el este, el Gran Océano. Se respira una paz especial. Un nocturno de Chopin de fondo, espléndido, relajante, acompañándome en estos instantes de profundidad. 


Siempe hay un momento de tremenda quietud incluso en los tiempos de crispación y desasosiego. Mi corazón respira suave y apaciblemente disfrutando de la ausencia de ruidos y escuchando la melodía del silencio, acompañada del piano.

Un perro ladrando en la lejanía, el guardián de las plataneras, su ladrido denota aburrimiento, es ya el final del día, y le importa un pepino quien pase por ahí.

Y vuelta a empezar de cero, nunca puedes imaginar lo que vas a ser el día de mañana, la realidad da vueltas insospechadas, pero la mía, mi realidad, es empezar de cero... y volver a empezar, desaprender lo aprendido, para volver a comenar un nuevo paradigma. Formatear el disco duro versus cerebro cada día, para eliminar los patrones mentales y... vuelta al punto cero, a veces me agoto de este "empezar de cero", pero... vuelta a comenzar.

Mientras estaba escribiendo el parrafo anterior, de repente la música ha enloquecido, metiéndose las notas del piano vibrantes en mis sienes, como queriendo confirmar lo que estaba escribiendo en ese momento.

Todo tiene su lenguaje su significado, todo está conectado, aunque muchas veces me rebele, me entre la gran duda, o el gran enfado. Pero he aprendido a aceptar mis estados de ánimo, a abrazarlos y no caer en la falacia de querer ser perfecta.

La noche está mágica, se oye la puerta de metal de la entrada, la vecina de enfrente sale...

El piano me acompaña allí donde esté,

Me siento meláncolica y quiero irme pronto a conectar con el mundo de los sueños.

Hoy siento un día raro...

 

 Y después de la noche vuelve el día.

 

 

Aguamar Nómada - La abuela Tejedora de Sueños

25 de septiembre de 2020

 Las Palmas de Gran Canaria 






miércoles, 23 de septiembre de 2020

Conversaciones con el Corazón I - Integrando la Espiritualidad en el día a día.


La Flor de la Vida y el Teide, fotografia y diseño por Aguamar 2014

Estos monográficos están inspirados en las Enseñanzas de Drunvalo Melchizedek y en mis propias experiencias durante los 19 años que llevo profundizando en su trabajo.

No he puesto nada de mi cosecha, honrando profundamente el trabajo de Drunvalo, pero manifiesto en cada momento mi manera de vivirlo y de transmitirlo, según mi propia experiencia.

Quiero comentar, que estos ejercicios que iré poniendo, son compatibles con todas las idelogías y/o religiones. Personalmente, en su momento, por razones que no vienen al caso y sintiéndome un espíritu libre, decidí no pertenecer a ninguna asociación, sistema, escuela, ni religión, siguiendo el dictado y la guía de mi corazón, aunque en muchas ocasiones, el camino haya sido largo, muy largo.... Por otro lado, he integrado en mi ser aquello que me ha resonado de diferentes religiones y/o Escuelas Espirituales.

Si tuviera que decir desde cuando estoy en este mundo de la “evolución consciente”, te diría que toda la vida… todas las vidas. Temporadas, años, vidas, dormida, como tantos, como casi todos, pero sintiendo en mi interior que había algo más, mucho más profundo de lo que se me estaba presentando. Pero no es de mí de quien voy a hablar en este monográfico, sino de cómo nuestros corazones están unidos en un Solo Corazón.

No son tiempos de teoría. Durante muchos años, los libros fueron nuestros Maestros, nuestros Guías, pero en estos momentos que estamos viviendo, todo está a nuestro alcance, absolutamente TODO, y es tiempo de encontrar dentro de nosotros. Es el momento de experimentar y sacar nuestras propias conclusiones, porque en ese “todo”, está la sabiduría antigua y también las enseñanzas distorsionadas, por eso, según mi opinión,  es tan importante interiorizar y sentir si esto o aquello resuena en nuestro Corazón.

Por eso te comento, desde el Diminuto Espacio de mi Corazón, que todo lo que aquí leas, antes de practicarlo, cierres los ojos, mires hacia adentro, hagas una respiración profunda para conectar con tu ser interno y siente si realmente este trabajo resuena en tu alma y si no es así... déjalo pasar.

Mi intención es, a través de sencillos ejercicios, introducir todas estas enseñanzas en lo cotidiano, en cada hora, cada minuto, cada segundo de nuestras vidas, no limitarlo a cuando “tenemos tiempo” para parar nuestras actividades cotidianas y nos sentamos a meditar.

Además de esos momentos gozosos que dedicamos a nuestro Ser Interno cuando nos paramos a meditar, en mi opinión, meditar es algo más… es estar con la conciencia expandida las veinticuatro horas del día, conectados con Madre Tierra y Padre Cielo. Al principio, esto parece “imposible”, ya que vivimos en esta sociedad acelerada y nuestra mente esta activa a cien por cien, pero poco a poco, practicando, vamos cada día cambiando nuestros hábitos e integrando nuestro desarrollo interno en lo cotidian, de una manera amorosa, permitiéndonos, sin obligaciones. 

Hasta que un día eres consciente que lo primero que haces cuando te despiertas es agradecer, agradecer al nuevo día, al Sol que se levanta, a la Vida… en vez de levantarte corriendo pensando que tienes veinte minutos para coger el coche y llegar al trabajo, o al atasco de las 9…. La percepción de la vida te cambia, porque sabes, que tienes tiempo de hacer todo lo que QUIERES hacer; al fin y al cabo, el tiempo es como el chiclé, se alarga y se encoge. En otro momento hablaremos del tiempo lineal y distorsionado que nos han enseñado...

Pero... no te creas lo que te estoy contando, te reto a que lo experimentes...

Seré lo más breve posible en las palabras, porque el camino del Corazón no necesita demasiados razonamientos y en estos monográficos, deseo compartirte sencillos ejercicios para el día a día, volviendo a lo sencillo y a nuestra verdadera esencia.

Vamos a recordar un principio vital, la mente es dual, el corazón es Unidad.

Cuando estamos enfocados en la mente, todo es bueno/malo, alto/bajo, blanco/negro, pero muchas veces nos olvidamos que esta “ley del dos”, es también la “ley del tres”, porque entre blanco y negro está el gris, entre arriba y abajo está el centro, entre padre y madre está el niño o la niña…. Y así…

Cuando nos movemos a lo más sagrado de nuestro Ser, dentro del corazón físico, ese espacio que desde los tiempos más antiguos es llamado “El Diminuto Espacio del Corazón”, ahí, todo es diferente, la vida se percibe como algo completo y perfecto, porque en ese Diminuto Espacio sólo existe la Unidad.

Estoy oyendo tus pensamientos: “pero estar continuamente en el corazón es muy difícil”… ¡Date cuenta que esto es un patrón de creencias de la mente! “fácil/difícil”… No amada, amado, sólo es difícil si tú lo decides así… cada momento de nuestras vidas, cada experiencia, cada acción, son aprendizaje para tu camino hacia el ser que realmente eres, que somos, míralo así… es tan fácil…

¿Recuerdas cuando fuiste por primera vez al colegio?, no sabías escribir… y poco a poco, practicando, aprendiste. Tu niña, tu niño, nunca se cuestionó si era fácil o difícil, sencillamente lo hacías e ibas aprendiendo. Por eso es tan importante que estas Enseñanzas las hagas de una manera gozosa de la mano de tu niño/niña.

Tómatelo como un juego, "El Juego de la Consciencia", cada día un pasito, un aprendizaje, una emoción, y agradecer, agradecer en todo momento el aire que respiramos, la comida que la Madre Tierra nos ofrece, todos esos seres queridos… todo este bendito planeta, agradecer…

RESPIRACIÓN CRÍSTICO ESFÉRICA.

Observa bien este dibujo, como ves, las geometrías que tenemos alrededor del cuerpo, están plasmadas en el Canon de Leonardo. Paso a paso vamos a ir mirándolas.
 

Dentro de nuestro cuerpo físico hay un tubo de luz. Su diámetro depende del cuerpo físico de cada persona. Si unes ligeramente la punta del dedo pulgar y la del dedo corazón… Esa es tu medida.

 

Este tubo viene desde arriba, una palma de la mano por encima de tu cabeza, donde está el 13º Chakra (en el sistema de 13 chakras, que merece capítulo aparte), también llamado la “Estrella del Alma”. 

 


Desde el 13º chakra, entra al cuerpo físico por el Chakra Corona. Pasa por el centro de la cabeza, nutriendo de prana la glándula pineal. Sigue por la garganta, por delante de la columna vertebral. Sale del cuerpo físico por el perineo (esa zona blandita entre los genitales y el ano) y se alarga hasta una palma de la mano por debajo de los pies, el chakra llamado “Estrella de la Tierra”. 

Imagínate qué fácil, respirar conscientemente prana sintiendo cómo la glándula pineal palpita y se activa...pruébalo, poniendo la atención en tu tubo pránico y en la glándula pineal, aproximadamente en el centro de la cabeza. 



Este tubo tiene aproximadamente el color de la luz del relámpago, pero puedes percibirlo de otras maneras y es a través del cual fluye el prana cuando respiramos conscientemente.

Observa en el dibujo de Leonardo cómo el tubo pránico es el canal central del sistema de Chakras.

Fíjate en todas las geometrías que están alrededor de la imagen de Leonardo, poco a poco iremos hablando de ellas, pero no hace falta que las “estudies” ni que cuestiones, sencillamente observa, siente, percibe…

Antes de empezar el ejercicio, déjame que te cuente algo.

Dicen que en la época de la Atlántida, ya respirábamos de esta manera completa, éramos, como los delfines y las ballenas “respiradores conscientes”. Cuando caímos a la experiencia de la 3ª dimensión, dejamos de respirar así y comenzamos a hacerlo a través de la nariz, cortando el flujo de prana a la glándula pineal.

De nuevo, estamos recordando nuestra antigua manera de respirar, no es nada nuevo… ese tubo está ahí, inactivo, porque te has olvidado de él, nos hemos olvidado.

Recuerda también lo importante que es en estos momentos que seas consciente de tu 13º chakra, ya que es el chakra superior de nuestro sistema actual (sistema de 13 chakras) y el primer chakra del siguiente nivel. Es decir, este chakra es la puerta entre la 3ª y la 4ª dimensión.

Volvamos al Tubo Pránico.

A través de este Tubo de Luz, respiramos conscientemente prana por arriba y por abajo simultáneamente, estos dos flujos se unen instantáneamente en el Chakra Corazón, formando una esfera de prana, que tiene un radio de la medida de una palma de tu mano (palma, no palmo… si extiendes tu mano, la distancia entre la línea de la muñeca y la punta del dedo corazón).

 Mi hija Mar, esfera del corazón, con un diámetro de muñeca a muñeca.

Date cuenta que no tienes que hacer ningún esfuerzo «mental» para respirar el prana simultaneamente por arriba y por abajo, sencillamente pon la intención de que esas puertas de los extremos del tubo se abran y el prana fluye libremente.

En esta manera de respirar, entra prana de Madre Tierra (por abajo) y Padre Cielo (por arriba), tanto al inhalar como al exhalar. Y esa Esfera de Prana localizada en tu Corazón estará siempre plena, con un prana espléndido crístico de 4ª dimensión, para tú sanación y para transmitir a otras personas, animales, plantas... si ese es tu camino.

Las palabras han sido suficientes, ahora vamos a experimentar.

Recuerda: 

No te lo tomes en serio, tómatelo como un juego, así tu mente no interferirá en tu proceso.

 

 EJERCICIO PARA RESPIRAR POR EL TUBO PRÁNICO

Puedes ir haciéndolo mientras lo lees.

Pongo las instrucciones lo más breve posible, ya que las explicaciones están un poco más arriba. 


💙   Siéntate cómodamente, con la espalda recta y la barbilla horizontal al suelo.

💙   A veces, cuando meditamos, tendemos a echar la cabeza hacia atrás. Esta posición bloquea el flujo de prana en la nuca.

💙   Corrige tu postura, de tal manera que te sientas confortable, sin forzar.

💙   Las piernas y los brazos sin cruzar, salvo que estés en la posición de loto, sentado o sentada en el suelo.

💙   Puedes poner las manos sobre las rodillas, hacer el mudra de equilibrio (una mano encima de la otra y los pulgares rozándose) o como te sientas a gusto.

💙   Haz varias respiraciones profundas, inhalando luz y exhalando los pensamientos, todo aquello que te sobre para este momento, sin retenerlos, sencillamente dejándolos marchar…

💙   Inhala Luz, exhala todo lo que te sobre….

💙   Pon la atención en tu Corazón y siente Amor… Amor incondicional hacia toda la Vida en todas las Partes y siente como Todo es completo y perfecto.

💙  Conecta a tu propia manera con tus Guías, Maestros, Ángeles o tu Ser Superior. Como tú sientas, o sencillamente pide que estén presentes en este momento.

💙   Sigue inhalando y exhalando lenta y profundamente.

Ahora, comienza a hacer un recorrido de “reconocimiento” a través de tu tubo pránico…. Respirando todavía a tu propio ritmo.

💙   Siente, ve, percibe, el 13º Chakra a una palma de la mano encima de tu cabeza y como baja un tubo de luz por en medio de la cabeza, pasa por la garganta, por delante de la columna vertebral y sale del cuerpo físico por el perineo, hasta anclarse en el Chakra Estrella de la Tierra, una palma de la mano debajo de los pies.

💙    No hace falta “verlo”, pues cada cual tiene su propia manera de percibir. Puedes sentirlo, o sencillamente dar por hecho que está ahí… confiando.

💙   Una vez que hayas recordado tu tubo de luz y de donde a donde va… (aunque realmente estos dos polos van más allá del 13º Chakra (estrella del alma) y de la Estrella de la Tierra, a través de diferentes sistemas, hasta conectar directamente con Madre Tierra y Padre Cielo… pero de esto hablaremos en otro momento.

💙   Siente de nuevo el Amor en tu corazón, expandiéndose hacia afuera.

💙  Haz una profunda respiración, inhalando y exhalando prana conscientemente por los dos extemos del tubo (Estrella del Alma y Estrella de la Tierra).

💙   Siente como los dos flujos se unen en el Chakra Corazón, formando una esfera. No pienses en medidas, da por hecho que tiene la medida perfecta y está en el lugar exacto y sigue inhalando y exhalando rítmicamente.

💙   Siente la esfera en tu Corazón y el prana moviéndose.

💙   Hazlo tanto tiempo como sientas y percibe las sensaciones en tu cuerpo físico respirando de esta manera.

 

 

En la medida que te sientas a gusto con esta antigua manera de respirar conscientemente, ve introduciéndolo en tus actividades diarias, cuando estás en el trabajo, en el tren, en el metro o en la guagua, caminando. o haciendo las tareas de la casa.

Si estás cocinando, inhala y exhala amor de esta manera mientras estás preparando los alimentos. Si vas al campo a caminar, sintoniza con la naturaleza y respira conscientemente… cuando tienes alguna tensión, crisis, lo que se suele llamar “problema” (que en mi opinión son retos), conecta con tu tubo pránico inhalando profundamente, respira, siente el prana moviéndose y juntándose en la esfera de tu corazón, la percepción de lo exterior va a cambiar….

El camino al Corazón, es algo más que una meditación, es una forma de vida, es recordar que puedes mover tu conciencia desde la glándula pineal, que René Descartes llamó “el asiento del alma”, hasta el Diminuto Espacio de tu Corazón, donde encontrarás tu conexión con las estrellas, y el mismo Universo que ves cuando miras al cielo.

Espero que este sencillo ejercicio te haya servido  y, si lo sientes, o tienes alguna duda, deja algún comentario.

Nos encontramos en el Diminuto Espacio del Corazón

 Por Aguamar Nómada - La Abuela Tejedora de Sueños - despertandoelcorazón@gmail.com


 

 

 

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