miércoles, 23 de septiembre de 2020

Conversaciones con el Corazón I - Integrando la Espiritualidad en el día a día.


La Flor de la Vida y el Teide, fotografia y diseño por Aguamar 2014

Estos monográficos están inspirados en las Enseñanzas de Drunvalo Melchizedek y en mis propias experiencias durante los 19 años que llevo profundizando en su trabajo.

No he puesto nada de mi cosecha, honrando profundamente el trabajo de Drunvalo, pero manifiesto en cada momento mi manera de vivirlo y de transmitirlo, según mi propia experiencia.

Quiero comentar, que estos ejercicios que iré poniendo, son compatibles con todas las idelogías y/o religiones. Personalmente, en su momento, por razones que no vienen al caso y sintiéndome un espíritu libre, decidí no pertenecer a ninguna asociación, sistema, escuela, ni religión, siguiendo el dictado y la guía de mi corazón, aunque en muchas ocasiones, el camino haya sido largo, muy largo.... Por otro lado, he integrado en mi ser aquello que me ha resonado de diferentes religiones y/o Escuelas Espirituales.

Si tuviera que decir desde cuando estoy en este mundo de la “evolución consciente”, te diría que toda la vida… todas las vidas. Temporadas, años, vidas, dormida, como tantos, como casi todos, pero sintiendo en mi interior que había algo más, mucho más profundo de lo que se me estaba presentando. Pero no es de mí de quien voy a hablar en este monográfico, sino de cómo nuestros corazones están unidos en un Solo Corazón.

No son tiempos de teoría. Durante muchos años, los libros fueron nuestros Maestros, nuestros Guías, pero en estos momentos que estamos viviendo, todo está a nuestro alcance, absolutamente TODO, y es tiempo de encontrar dentro de nosotros. Es el momento de experimentar y sacar nuestras propias conclusiones, porque en ese “todo”, está la sabiduría antigua y también las enseñanzas distorsionadas, por eso, según mi opinión,  es tan importante interiorizar y sentir si esto o aquello resuena en nuestro Corazón.

Por eso te comento, desde el Diminuto Espacio de mi Corazón, que todo lo que aquí leas, antes de practicarlo, cierres los ojos, mires hacia adentro, hagas una respiración profunda para conectar con tu ser interno y siente si realmente este trabajo resuena en tu alma y si no es así... déjalo pasar.

Mi intención es, a través de sencillos ejercicios, introducir todas estas enseñanzas en lo cotidiano, en cada hora, cada minuto, cada segundo de nuestras vidas, no limitarlo a cuando “tenemos tiempo” para parar nuestras actividades cotidianas y nos sentamos a meditar.

Además de esos momentos gozosos que dedicamos a nuestro Ser Interno cuando nos paramos a meditar, en mi opinión, meditar es algo más… es estar con la conciencia expandida las veinticuatro horas del día, conectados con Madre Tierra y Padre Cielo. Al principio, esto parece “imposible”, ya que vivimos en esta sociedad acelerada y nuestra mente esta activa a cien por cien, pero poco a poco, practicando, vamos cada día cambiando nuestros hábitos e integrando nuestro desarrollo interno en lo cotidian, de una manera amorosa, permitiéndonos, sin obligaciones. 

Hasta que un día eres consciente que lo primero que haces cuando te despiertas es agradecer, agradecer al nuevo día, al Sol que se levanta, a la Vida… en vez de levantarte corriendo pensando que tienes veinte minutos para coger el coche y llegar al trabajo, o al atasco de las 9…. La percepción de la vida te cambia, porque sabes, que tienes tiempo de hacer todo lo que QUIERES hacer; al fin y al cabo, el tiempo es como el chiclé, se alarga y se encoge. En otro momento hablaremos del tiempo lineal y distorsionado que nos han enseñado...

Pero... no te creas lo que te estoy contando, te reto a que lo experimentes...

Seré lo más breve posible en las palabras, porque el camino del Corazón no necesita demasiados razonamientos y en estos monográficos, deseo compartirte sencillos ejercicios para el día a día, volviendo a lo sencillo y a nuestra verdadera esencia.

Vamos a recordar un principio vital, la mente es dual, el corazón es Unidad.

Cuando estamos enfocados en la mente, todo es bueno/malo, alto/bajo, blanco/negro, pero muchas veces nos olvidamos que esta “ley del dos”, es también la “ley del tres”, porque entre blanco y negro está el gris, entre arriba y abajo está el centro, entre padre y madre está el niño o la niña…. Y así…

Cuando nos movemos a lo más sagrado de nuestro Ser, dentro del corazón físico, ese espacio que desde los tiempos más antiguos es llamado “El Diminuto Espacio del Corazón”, ahí, todo es diferente, la vida se percibe como algo completo y perfecto, porque en ese Diminuto Espacio sólo existe la Unidad.

Estoy oyendo tus pensamientos: “pero estar continuamente en el corazón es muy difícil”… ¡Date cuenta que esto es un patrón de creencias de la mente! “fácil/difícil”… No amada, amado, sólo es difícil si tú lo decides así… cada momento de nuestras vidas, cada experiencia, cada acción, son aprendizaje para tu camino hacia el ser que realmente eres, que somos, míralo así… es tan fácil…

¿Recuerdas cuando fuiste por primera vez al colegio?, no sabías escribir… y poco a poco, practicando, aprendiste. Tu niña, tu niño, nunca se cuestionó si era fácil o difícil, sencillamente lo hacías e ibas aprendiendo. Por eso es tan importante que estas Enseñanzas las hagas de una manera gozosa de la mano de tu niño/niña.

Tómatelo como un juego, "El Juego de la Consciencia", cada día un pasito, un aprendizaje, una emoción, y agradecer, agradecer en todo momento el aire que respiramos, la comida que la Madre Tierra nos ofrece, todos esos seres queridos… todo este bendito planeta, agradecer…

RESPIRACIÓN CRÍSTICO ESFÉRICA.

Observa bien este dibujo, como ves, las geometrías que tenemos alrededor del cuerpo, están plasmadas en el Canon de Leonardo. Paso a paso vamos a ir mirándolas.
 

Dentro de nuestro cuerpo físico hay un tubo de luz. Su diámetro depende del cuerpo físico de cada persona. Si unes ligeramente la punta del dedo pulgar y la del dedo corazón… Esa es tu medida.

 

Este tubo viene desde arriba, una palma de la mano por encima de tu cabeza, donde está el 13º Chakra (en el sistema de 13 chakras, que merece capítulo aparte), también llamado la “Estrella del Alma”. 

 


Desde el 13º chakra, entra al cuerpo físico por el Chakra Corona. Pasa por el centro de la cabeza, nutriendo de prana la glándula pineal. Sigue por la garganta, por delante de la columna vertebral. Sale del cuerpo físico por el perineo (esa zona blandita entre los genitales y el ano) y se alarga hasta una palma de la mano por debajo de los pies, el chakra llamado “Estrella de la Tierra”. 

Imagínate qué fácil, respirar conscientemente prana sintiendo cómo la glándula pineal palpita y se activa...pruébalo, poniendo la atención en tu tubo pránico y en la glándula pineal, aproximadamente en el centro de la cabeza. 



Este tubo tiene aproximadamente el color de la luz del relámpago, pero puedes percibirlo de otras maneras y es a través del cual fluye el prana cuando respiramos conscientemente.

Observa en el dibujo de Leonardo cómo el tubo pránico es el canal central del sistema de Chakras.

Fíjate en todas las geometrías que están alrededor de la imagen de Leonardo, poco a poco iremos hablando de ellas, pero no hace falta que las “estudies” ni que cuestiones, sencillamente observa, siente, percibe…

Antes de empezar el ejercicio, déjame que te cuente algo.

Dicen que en la época de la Atlántida, ya respirábamos de esta manera completa, éramos, como los delfines y las ballenas “respiradores conscientes”. Cuando caímos a la experiencia de la 3ª dimensión, dejamos de respirar así y comenzamos a hacerlo a través de la nariz, cortando el flujo de prana a la glándula pineal.

De nuevo, estamos recordando nuestra antigua manera de respirar, no es nada nuevo… ese tubo está ahí, inactivo, porque te has olvidado de él, nos hemos olvidado.

Recuerda también lo importante que es en estos momentos que seas consciente de tu 13º chakra, ya que es el chakra superior de nuestro sistema actual (sistema de 13 chakras) y el primer chakra del siguiente nivel. Es decir, este chakra es la puerta entre la 3ª y la 4ª dimensión.

Volvamos al Tubo Pránico.

A través de este Tubo de Luz, respiramos conscientemente prana por arriba y por abajo simultáneamente, estos dos flujos se unen instantáneamente en el Chakra Corazón, formando una esfera de prana, que tiene un radio de la medida de una palma de tu mano (palma, no palmo… si extiendes tu mano, la distancia entre la línea de la muñeca y la punta del dedo corazón).

 Mi hija Mar, esfera del corazón, con un diámetro de muñeca a muñeca.

Date cuenta que no tienes que hacer ningún esfuerzo «mental» para respirar el prana simultaneamente por arriba y por abajo, sencillamente pon la intención de que esas puertas de los extremos del tubo se abran y el prana fluye libremente.

En esta manera de respirar, entra prana de Madre Tierra (por abajo) y Padre Cielo (por arriba), tanto al inhalar como al exhalar. Y esa Esfera de Prana localizada en tu Corazón estará siempre plena, con un prana espléndido crístico de 4ª dimensión, para tú sanación y para transmitir a otras personas, animales, plantas... si ese es tu camino.

Las palabras han sido suficientes, ahora vamos a experimentar.

Recuerda: 

No te lo tomes en serio, tómatelo como un juego, así tu mente no interferirá en tu proceso.

 

 EJERCICIO PARA RESPIRAR POR EL TUBO PRÁNICO

Puedes ir haciéndolo mientras lo lees.

Pongo las instrucciones lo más breve posible, ya que las explicaciones están un poco más arriba. 


💙   Siéntate cómodamente, con la espalda recta y la barbilla horizontal al suelo.

💙   A veces, cuando meditamos, tendemos a echar la cabeza hacia atrás. Esta posición bloquea el flujo de prana en la nuca.

💙   Corrige tu postura, de tal manera que te sientas confortable, sin forzar.

💙   Las piernas y los brazos sin cruzar, salvo que estés en la posición de loto, sentado o sentada en el suelo.

💙   Puedes poner las manos sobre las rodillas, hacer el mudra de equilibrio (una mano encima de la otra y los pulgares rozándose) o como te sientas a gusto.

💙   Haz varias respiraciones profundas, inhalando luz y exhalando los pensamientos, todo aquello que te sobre para este momento, sin retenerlos, sencillamente dejándolos marchar…

💙   Inhala Luz, exhala todo lo que te sobre….

💙   Pon la atención en tu Corazón y siente Amor… Amor incondicional hacia toda la Vida en todas las Partes y siente como Todo es completo y perfecto.

💙  Conecta a tu propia manera con tus Guías, Maestros, Ángeles o tu Ser Superior. Como tú sientas, o sencillamente pide que estén presentes en este momento.

💙   Sigue inhalando y exhalando lenta y profundamente.

Ahora, comienza a hacer un recorrido de “reconocimiento” a través de tu tubo pránico…. Respirando todavía a tu propio ritmo.

💙   Siente, ve, percibe, el 13º Chakra a una palma de la mano encima de tu cabeza y como baja un tubo de luz por en medio de la cabeza, pasa por la garganta, por delante de la columna vertebral y sale del cuerpo físico por el perineo, hasta anclarse en el Chakra Estrella de la Tierra, una palma de la mano debajo de los pies.

💙    No hace falta “verlo”, pues cada cual tiene su propia manera de percibir. Puedes sentirlo, o sencillamente dar por hecho que está ahí… confiando.

💙   Una vez que hayas recordado tu tubo de luz y de donde a donde va… (aunque realmente estos dos polos van más allá del 13º Chakra (estrella del alma) y de la Estrella de la Tierra, a través de diferentes sistemas, hasta conectar directamente con Madre Tierra y Padre Cielo… pero de esto hablaremos en otro momento.

💙   Siente de nuevo el Amor en tu corazón, expandiéndose hacia afuera.

💙  Haz una profunda respiración, inhalando y exhalando prana conscientemente por los dos extemos del tubo (Estrella del Alma y Estrella de la Tierra).

💙   Siente como los dos flujos se unen en el Chakra Corazón, formando una esfera. No pienses en medidas, da por hecho que tiene la medida perfecta y está en el lugar exacto y sigue inhalando y exhalando rítmicamente.

💙   Siente la esfera en tu Corazón y el prana moviéndose.

💙   Hazlo tanto tiempo como sientas y percibe las sensaciones en tu cuerpo físico respirando de esta manera.

 

 

En la medida que te sientas a gusto con esta antigua manera de respirar conscientemente, ve introduciéndolo en tus actividades diarias, cuando estás en el trabajo, en el tren, en el metro o en la guagua, caminando. o haciendo las tareas de la casa.

Si estás cocinando, inhala y exhala amor de esta manera mientras estás preparando los alimentos. Si vas al campo a caminar, sintoniza con la naturaleza y respira conscientemente… cuando tienes alguna tensión, crisis, lo que se suele llamar “problema” (que en mi opinión son retos), conecta con tu tubo pránico inhalando profundamente, respira, siente el prana moviéndose y juntándose en la esfera de tu corazón, la percepción de lo exterior va a cambiar….

El camino al Corazón, es algo más que una meditación, es una forma de vida, es recordar que puedes mover tu conciencia desde la glándula pineal, que René Descartes llamó “el asiento del alma”, hasta el Diminuto Espacio de tu Corazón, donde encontrarás tu conexión con las estrellas, y el mismo Universo que ves cuando miras al cielo.

Espero que este sencillo ejercicio te haya servido  y, si lo sientes, o tienes alguna duda, deja algún comentario.

Nos encontramos en el Diminuto Espacio del Corazón

 Por Aguamar Nómada - La Abuela Tejedora de Sueños - despertandoelcorazón@gmail.com


 

 

 

sábado, 5 de septiembre de 2020

Agradeciendo

 

Simetría - El Hermano Zorro - Aguamar Nómada 2016

 

 

Hoy quiero Agradecer, este proceso que por razones que olvidé elegí experimentar,

Agradezco a mi hijo Samuel y a mi hija Mar, por su Amor incondicional, sus cuidados y su dedicación. Gracias.

A mi hermana Lines por donarme generosamente sus células madre. Gracias.

Agradezco a mi Familia de Zaragoza y a mi familia de Menorca, por su apoyo. Gracias.

A mi querida amiga Montse Tello, por sus canalizaciones para entender este proceso desde otra perspectiva. Gracias.

A Esther Morell, que con sus conocimientos de medicina alopática, sintergética, kinesiología y todo su conocimiento., me ha acompañado en todo momento a equilibrar mi cuerpo físico. Gracias, gracias, gracias.

Agradezco al grupo de Meditación de Venezuela y más allá de Oscar Mendoza Mujica por tenerme presente. Gracias.

Agradezco al grupo de Ho’Oponopono de la Tetería Amalgama de Girona. Gracias.

Agradezco a los grupos de meditación de Las Palmas de Gran Canaria y de Telde de Rosa Mary de Torres y Villagrá. Gracias.

Agradezco a James Robideau y Ramon Circle por la ceremonia de la Pipa por mi sanación. Metakuyé Oyasin.

Agradezco a los chamanes de Mongolia por sus ceremonias para mi restablecimiento. Баярлалаа (gracias).

Agradezco a mis amigas incondicionales, Trini Llambrich de Menorca, “La Campos” de Zaragoza, Begoñita Rodriguez Laplaza de Jaca, Merche Tobalina de Zaragoza, Irene Hernández de la Cruz de Las Palmas, Susanna Tortosa de Girona, mi querida Dolma, Juana Rosa Hernández Tejeda, Marula Feria de Tenerife, mis queridas Mónika y la pequeña Atma Ananda, mi querido amigo Manuel de Castellón y tantos y tantos más, que en la distancia han estado y están a mi lado. Gracias.

A todos vosotros, gracias, muchas gracias!

También quiero compartir, que en ningún momento he dudado de que superaría este proceso, aunque ha sido largo y muchas veces en contra de mi propio ser, aceptando tratamientos agresivos, pero como dice Anita Moorjani (https://www.muscaria.com/anita-moorjani.htm), en su libro Morir para ser Yo: “sé que mi cuerpo es capaz de trasmutar cualquier veneno”, y así lo he experimentado. Desde otra perspectiva, hoy… lo hubiera hecho de otra manera… pero tengo derecho hasta a equivocarme y aprender, rectificar y experimentar para saber…

En estos momentos los valores de mi sangre están bien, el trasplante está funcionando, me encuentro feliz y agradecida y el drama está fuera de mi vida.

Gracias, gracias, gracias!

Soy una soñadora

Pero no soy la única…

Imagina un mundo sin fronteras….

 

Aguamar Nómada - La Abuela Tejedora de Sueños

Algún día de 2018

martes, 1 de septiembre de 2020

Domingo, Paseo Marítimo - Las Palmas de Gran Canaria.

 

 

 Paseo Marítimo - Las Palmas de Gran Canaria - Febrero de 2014

 

Me voy al Paseo Marítimo para ver cómo se manifiesta el temporal en el mar. Camino sintiendo la brisa marina. El fuerte viento mueve las altas palmeras, en una danza lenta, armónica, espléndida.

Creía que no habría casi nadie, por el gran vendaval que acontece, pero hay más gente paseando de la que me imaginaba.

Una de las cosas que no me gusta del Paseo Marítimo de las Palmas, es que la calzada parece una autopista en la que los coches van por la ciudad a 80/90 por hora… y se huelen los gases de los tubos de escape.

Hoy no se huelen, porque gracias al Hermano Viento, se dispersan y se disuelven.

Juego a aprender a vivir en armonía con lo que tengo alrededor en cada momento y de repente, tengo una sensación extraña…

Se agudiza mi oído izquierdo y escucho la bravura de las olas rompiendo en el dique, es un sonido sordo, muy conocido, continuo, que se mantiene.

Y a la vez, se activa mi oido derecho. Oigo el rugir de los motores de los coches. Giro la cabeza hacia la calzada y los voy viendo pasar. La diferencia de este ruido, con el sonido del mar se me manifiesta de una manera muy clara.

A la izquierda, lo continuo, lo que fluye, la armonía; a la derecha, lo que no perdura, el ruido de cada coche se va… para pasar al siguiente… se vuelve a ir… llega otro…

Y así, de izquierda a derecha, de derecha a izquirda, jugando a escuchar lo que quiero oír en cada momento. me llega algo muy claro. Los coches, como las emociones y los pensamientos, vienen y se van… es mi decisión dejarlos marchar y no quedarme enganchada a ellos… si me quedo escuchando el ruido de los coches me vuelvo loca… si mantengo mis emociones dolorosas… no vivo… si me quedo con los pensamientos machacantes, me amargo, me confundo, me lío.

¡Es tan fácil¡ Sencillamente dejo marchar aquello que me disturba, no me lo quedo… lo dejo ir… como cuando estás viendo una película que no te interesa mucho y pasa fotograma tras fotograma sin enterarte de qué va el tema… como los coches en la autopista… pasan y pasan y no captas el color, la matrícula, el conductor…

Sigo caminando, observando, sintiendo, el pelo revuelto por la cara, y la caricia del viento. Me pongo a cantar Luccia de Lamermoor. Con el viento hasta me salen bien y todo los gorgoritos…. Tomo aire, lleno mi barriga y canto desde ahí… esa otra aria de María Callas que no recuerdo su nombre… de Aida???.... Cosiiiiiiiiiiiiiiiiiii…. Cosiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii…. La la la laaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!

Aaaaaaaaah!!!, una pareja de extranjeros me están adelantando (sin poner intermitente…), se me quedan mirando, no me inmuto y sigo con mi aria, al ponerse delante de mí y estar en mi pantalla mental los observo… fijo mi atención en el espacio alrededor de sus cuerpos físicos, veo la energía alrededor de ellos…Guau!!! Hoy estamos por el Paseo los locos!!! Ahora lo entiendo, todos los que estamos paseando en este momento, somos los que vamos al revés del mundo. Aunque… ¿Quiénes son los locos realmente, nosotros o ellos?

Son una pareja de septuagenarios, cogidos de la mano y ambos están contenidos en la misma esfera energética…Están contentos!!! Su energía irradia totalidad, unión… ¡Qué gusto! He disfrutando observándoles cómo se alejaban a buen paso.

Y respirando, inhalando y exhalando la esencia del mar, las micro partículas de agua que me acarician la cara y escribiendo mentalmente el segundo capítulo de las Crónicas de una Extraterrestre he entendido… Por fin he entendido algo tan sencillo… ¿Por qué me ha costado tanto tiempo, tantas vidas comprenderlo?... se me presenta así… sin ton ni son… sin avisar…

Lo que hace unos días tenía sentido... hoy está obsoleto… empezaré otras crónicas… con otro nombre diferente… por ejemplo “La extraterrestre que se hizo terrestre”

He entendido, que mi espíritu, mi esencia, como sea que lo quiera llamar, - las palabras siguen entorpeciéndonos- es siempre el mismo, aquí… allá… en este planeta, en mi planeta anterior, a través de todos los universos.

Que mi ser vive en tiempo circular y depende de donde ponga mi atención vivo un aspecto u otro… Que diferentes aspectos de mi espíritu experimentan, viven a la par situaciones diferentes, en sitios diferentes.

He entendido, que sintiendo añoranza de lo que olvidé, olvido de nuevo vivir en el presente que es lo único real… el eterno aquí y ahora…

He entendido, que si estoy conectada con mi corazón, con mi verdadero ser, el escenario no tiene importancia, llámese Canarias, Girona, la Conchinchina, planeta Tierra, estrella Sirio o más allá de nuestra Galaxia.

He entendido que cuando permito que mi verdadera esencia florezca en lugar de dejarla arrinconada en los confines de mí ser… no hay cuestiones, ni inadaptaciones, ni melancolías, pues mi Espíritu vive en Plenitud allí donde me encuentre.

Y también he entendido que cuando estoy con mi conciencia expandida lo que siento es un profundo Amor por todo, por toda la vida, por todos los seres que me rodean, pues cada cual tiene a su vez su Chispa Divina y juntos formamos toda Realidad.

Siento y expreso que ese “he entendido” es algo más que comprender un razonamiento, mucho más que un concepto filosófico.

Es el “he entendido” de la aceptación de que todo lo que nos acontece es perfecto y completo… aunque a veces queramos entenderlo de una manera secuencial desde la mente.

Respirando Mar, escuchando agua a mi izquierda, coches a mi derecha, con ese “he entendido”, se me ha ido la carga de miles de vidas aquí en la tierra, porque por fin soy consciente de mi verdadera Esencia.

Y al final, para concluir, he llegado a la zona donde están las máquinas de ejercicio para los yayos y me he puesto a pedalear como una loca mirando el ancho y profundo mar.

Aho!!

Aguamar Nómada - La Abuela Tejedora de Sueños

Domingo, 16 de febrero de 2014

Paseo Marítimo, Las Palmas de Gran Canaria

 

 


 

jueves, 27 de agosto de 2020

Crónicas de Una Extraterrestre

 

 
    
Estoy aquí… en un planeta que me cuesta reconocer, en un nivel de conciencia desconocido para mí, experimentando esta densidad.

Sé que fue mi decisión vivir la separación, pero lo olvidé…

Queda algo tenue…

Sensaciones…

Sueños…

  Intuiciones…    

Mis sueños de niña me mantienen el recuerdo de la nave de plasma donde me moví de universo en universo hasta llegar aquí, con plena consciencia.

Pero al pasar el Gran Velo, mi memoria se borró.

Y ahora no recuerdo, no recuerdo qué es esto.

 No comprendo a los seres de este planeta que llaman “racionales".

Los observo, los miro, los veo absurdos,

Y… estoy sujeta a las leyes de esta  realidad de tercera dimensión.

Sé que hay mucho más de lo que aquí me han contado.

Pero mi memoria está nublada por el olvido.      

Mi cuerpo físico en este momento, no está en concordancia con quien realmente soy, con mi Esencia, con mí Ser.

En estos momentos estoy sentada al aire libre, mirando el inmenso océano y a los humanos que van caminando delante de mí.

Tengo un cuerpo de 61 años en el tiempo lineal, es cuerpo femenino, cuando en mi interior no hay separación, pues los opuestos están en Uno.

Este cuerpo femenino, se diferencia del masculino en que es más curvilíneo, se han desarrollado los pechos para amamantar y el aspecto reproductor es de vasija. Un cuerpo femenino en el que predomina la emoción, cuando en el masculino, habitualmente, predomina la “razón”, aunque los dos aspectos están en ambas partes.

Me asombra cómo los terrícolas marcan la diferencia en el aspecto externo, en la manera de protegerse de los elementos de la Madre Divina… usando ropas para resguardarse de lo que llaman frío, de la lluvia, del viento… ropas diferentes, que marcan la separación, esa ropa externa es una etiqueta de sexo, condición, cultura… cuando todos venimos de la misma Fuente.

Aquí, producto de la Ley del Dos, existe el miedo… el desamor... el frio… la duda… la mentira... y todos sus opuestos, llevados a extremos insospechados.

Me siento extraña en esta separación.

Observo detenidamente a los humanos que tienen el cuerpo físico del mismo tiempo lineal que el mío en este momento que estoy experimentando la tercera dimensión.

Están decaídos…

Parecen muertos vivientes…

Están enfermos…

Sus bloqueos energéticos se marcan en su cuerpo físico y a mi pantalla mental llega el mapa de sus dolencias. No hay juicio, sólo observación, atención…

La rigidez marca sus cuerpos… reflejo de su rigidez mental.

El cansancio…

Han maltratado su cuerpo físico… su vehículo para moverse en la Tierra…

Han olvidado todavía más que yo…

No recuerdan que todo es Sagrado,

Dejan que la vida pase… no saben vivir

Se les escapa…

Observo sus expresiones,

Tienen miedo

Sus ceños fruncidos,

Sus marcas en la piel debido a su propia contracción,

Van en parejas, de dos en dos…

Un hombre y una mujer…

Dos hombres…

Dos mujeres…

Se apoyan unos a otros porque sus cuerpos no se sujetan…

Son torpes…

Están tristes…

Y se quejan… siempre encuentran un motivo para la queja…

Y ahora me encuentro “observando a la observadora”, mirándome desde fuera

¿Acaso no está mi cuerpo físico igual al de ellos?

Cansado…

Torpe…

Dolorido…

¿Dónde está la diferencia?

Pero…

¿Qué hago aquí?

¿Quién soy Yo?

¿De dónde vengo?

¿Por qué no estoy en Casa… con los míos?


  Madre/Padre, ¿Por qué me habéis abandonado en este frío, en este vacío?

La Gran Ballena me responde: “Nunca te abandonamos… formamos parte de ti”



He vivido una larga experiencia terrícola, aunque en el tiempo circular, ha sido un suspiro.

Han sido muchas vidas ya, aquí en La Tierra, en uno de sus niveles más primitivo.

Recuerdo algunos aspectos de estas experiencias.

En la época del Maestro, cercana a él como mujer, ungiéndole los pies con reverencia.

En Roma, como Patricia, cuando los cristianos estaban en las catacumbas.

Reviví mi muerte como Caballero Teutón en el año 1252, experimenté en ese momento la conciencia pura del SER, del vacío, para desde allí, proyectar mi siguiente vida…

Recuerdo también cuando me quemaron en la hoguera… porque empecé a recordar…. Eran tiempos oscuros, de sufrimiento, pero también recuerdo, que no viví ningún dolor, pues antes de que las llamas alcanzaran mi cuerpo, mi ser se había ido ya a la siguiente existencia y pude verme desde fuera, como observadora.

 Recordé de nuevo el vuelo del águila, siendo yo el águila…

 Y la experiencia de ser un chamán viviendo en una choza circular con la techumbre de alguna planta seca, en la falda de una montaña de un país de América del Sur, que no puedo recordar.

Y también fui bailarina de danza clásica en la corte rusa, en la época de Catalina la Grande…

Quizá una de las experiencias que más me marcó fue a finales del siglo XIX como india Hunkpapa e hija adorada de Tatanka Iyotanka. Todavía está en mi memoria la masacre del General Custer y sus hombres contra nuestro pueblo. Mi gente nublada por el agua de fuego, mi padre derrotado y con esa mirada de profunda tristeza que vida tras vida me acompaña….

Tantas y tantas experiencias desde el principio de los tiempos, aquí en la Tierra.

¡Porque lo Elegí!

Quiero repetirlo para no olvidarlo de nuevo…

L O   E L E G Í…

                        Quiero gritarlo una y otra vez, para que en esos momentos de inadaptación,                                           sea más llevadera mi existencia tridimensional…

Porque lo elegí…

LO   ELEGÍ...

 ¡L-O   E-L-E-G-Í!

He vivido la desesperación profunda…

Lo que ellos llaman dolor…

Lo que viven como sufrimiento…

También experimenté el profundo rechazo…

Y la infinita tristeza…

Siempre, siempre mirando hacia las estrellas.

Añoranza…

He sentido el desgarro en mi ser pidiendo con desesperación que se me permita de nuevo regresar a Casa, al Agua, donde todo fluye, donde todo es Luz y mi voz interna me responde: “Elegiste vivir la dualidad por Amor…”

Pero también he vivido la belleza de contemplar la vida alrededor, en esta octava de la tercera dimensión.

El Lenguaje de los Árboles…

Las Geometrías del campo energético de las Plantas,

 El éxtasis de observar el movimiento del Mar desde un acantilado,                                                            
Los mágicos atardeceres en la pequeña Isla.

El contacto con los Animales de la Tierra.

Las altas Montañas y las profundas Cuevas.

 

El Vuelo de las Aves del Cielo.

La Danza de los seres del agua.

Me he emocionado con la sonrisa de un niño o una niña.

Hasta he sido feliz en el reencuentro con tantos seres de las Estrellas, disfrazados de seres humanos, como yo.

He vibrado de Amor, del Amor Grande cuya semilla traigo desde el principio de los tiempos.

He sentido la vida desarrollándose dentro de mi cuerpo físico de mujer en esta experiencia tridimensional.

Anhelé durante mucho tiempo lineal a mi contraparte, la que se quedó entre las octavas dimensionales, viví con profunda melancolía vida tras vida esa carencia.

Hoy, aquí y ahora, desde mi conciencia pura, entiendo que nunca estuve separada, que la parte de mi esencia que creí perdida, está dentro de mí, olvidada, pero no por ello menos viva.

Me reconcilié con todo mi Ser y entendí y unifiqué los opuestos para formar parte del Todo, la gota que lo contiene todo, que forma parte del vasto océano cósmico.

Quise aprender a vivir en esta densidad, a amarla, a entenderla y a glorificarla.

Y desde mi corazón terrícola, desde mi corazón de niña y el Corazón Único…

Bendigo a la Raza Humana, que me hizo recordar mi Esencia.

Bendigo a este hermoso planeta que me acogió.

Bendigo a La Madre Tierra por su cobijo, su nutrición.

Bendigo a las Nubes cambiantes y al Azul del Cielo.

 Y al Arco Iris que me hace ser transparente, magnificándome en la pura brillantez de todos los colores unidos… los que se ven en esta longitud de onda… y los que no se ven…

                Bendigo a mi cuerpo físico, por ser el soporte para moverme por la Tierra, aunque muchas veces me parezca una jaula, una cárcel estrecha, donde sólo en sueños puedo volar.

Bendigo a todos los corazones palpitando en un solo latido, un solo Corazón.

            Bendigo a todos mis sentidos físicos, a mis oídos por percibir la música de la vida, la música de las esferas, a mis manos por acariciar, a mi olfato por percibir los suaves aromas que trae el viento,         a mi boca por besar y a mis brazos por abrazar.

Bendigo a mis pies, a mis piernas y a mi columna vertebral por todo este largo caminar.

--ooOoo--

Cierro los ojos, me siento grande, muy grande, mi energía se expande sin fin… SOY

Abro los ojos, siento mis límites físicos…

Cierro los ojos, dentro de mi esfera veo en 360º, la Totalidad.

Abro los ojos, mi visión es limitada, veo en un ángulo que esforzándome llega a 180º…. Pero si voy girando mi cuerpo físico… veo todo el círculo… aunque mi visión sea secuencial.

Cierro los ojos… respiro… mi personalidad terrícola se disipa.

Abro los ojos, veo la matrix. Todo a mí alrededor en este momento es artificial.

Cierro los ojos… siento el aire, el prana, veo la energía con el ojo único, juego con mis manos a verlas en energía en la oscuridad que no existe.

Abro los ojos, la luz artificial me daña…

Cierro los ojos, mis pulmones se ensanchan, respiro prana conscientemente de Madre Tierra y Padre Cielo, vibro, formo parte de la Unidad, soy una Esfera.

 Definitivamente…

Me quedo con los ojos cerrados…

Veo…

Siento…

Soy…

Respiro...

Entiendo…

Amo…

Formo parte del Todo.

 

Aguamar Nómada - La Abuela Tejedora de Sueños 

febrero de 2014

 

 

 

 





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